Polémica en Líbano tras cargos por explosión fatal en Beirut

El grupo miliciano Hezbollah de Líbano criticó el viernes los cargos presentados por un fiscal contra el primer ministro interino y tres exministros relacionados con la masiva explosión fatal de agosto en el puerto de Beirut, calificándola como un “ataque político”.
La decisión anunciada el jueves de acusar a altos funcionarios, incluido uno en el cargo, fue significativa en Líbano, donde ha prevalecido una cultura de impunidad durante décadas, incluso entre las élites políticas arraigadas.
Hezbollah pidió al juez de instrucción Fadi Sawwan que reconsidere su decisión, diciendo que carecía de base legal y constitucional y que los cuatro estaban siendo acusados selectivamente.
El gran mufti del Líbano, el máximo clérigo de los musulmanes suníes, y el primer ministro designado Saad Hariri, expresaron críticas similares, afirmando que los cargos contra el primer ministro interino Hassan Diab eran un ataque contra el puesto de primer ministro y que constituían una violación de la constitución.
El primer ministro de Líbano debe ser un musulmán suní, según el sistema de reparto de poder basado en las sectas del país.
No estaba claro qué impacto podrían tener las críticas en Sawwan. En un movimiento sorpresa, presentó cargos contra Diab y tres exministros el jueves, acusándolos de negligencia en el estallido que provocó la muerte de cientos de personas.
Los cuatro son los funcionarios de mayor rango acusados en la investigación y Sawwan los interrogará como acusados la próxima semana.
Diab, que cuenta con el apoyo de Hezbollah y sus aliados políticos, renunció a raíz de la explosión del 4 de agosto y permanece en su cargo de forma interina, ya que los funcionarios libaneses no lograron acordar un nuevo gabinete.
La explosión del 4 de agosto fue causada por la ignición de una enorme acumulación de material explosivo que había estado almacenada en el puerto durante seis años, con el conocimiento de altos funcionarios de seguridad y políticos que no hicieron nada al respecto. El estallido mató a más de 200 personas e hirió a miles, devastando gran parte de la capital de Beirut.